mamá teta (confinamiento y lactancia)

Esta puede haber sido una de las frases más oídas durante el confinamiento.

Las situaciones desconocidas son percibidas como peligrosas de antemano, puesto que lo no conocido genera una cierta desconfianza y, sobretodo, nos saca de nuestra zona de confort.

Cuando las circunstancias cambian, necesitamos alguna cosa que nos ancle y que nos dé seguridad.

Para un niño, la seguridad está en sus figuras de apego, preferiblemente la madre, y la manera de anclarse a ella es mediante esa situación tan familiar, reconfortante y placentera que es la teta.

No nos extraña que cuando empieza la escuela, cuando nace un hermano o cuando un abuelo fallece, el niño reclame más teta. Incluso aquellos que prácticamente no mamaban.

¿Cómo no va a pasar igual ahora? No tienen salidas al parque o la plaza, no ven a sus amigos, no visitan a los abuelos, los padres están más preocupados…. Y nadie puede decir hasta cuándo será así. 

Es comprensible que los días de lluvia no se pueda ir al parque, se ve físicamente ese impedimento, se palpa, y además tiene definido un final que también se puede ver: “cuando deje de llover”. Pero los virus no se ven, ni cuando están ni cuando se van. Son invisibles, silenciosos, imperceptibles…. Los días son soleados, como los de salir al parque, pero no podemos ir así que aparece la frustración, la rabia, la incomprensión, la incertidumbre, el miedo.

¿Qué puede hacer un niño con todas esas emociones? Pues explotar, buscar refugio e intentar regularse porque a nadie le gusta sentirse mal.  Y el niño va allí donde sabe, por experiencia, que puede salir de esas emociones: la teta.

El niño busca estar bien. Necesita un paréntesis, que el entorno se difumine y pueda salir de ahí.

Cuando se acabe el confinamiento, no volveremos a la “normalidad”, sino que aparecerá una situación nueva, a la que deberemos adaptarnos. Así que esta demanda surgida ahora, no desaparecerá al abrir la puerta de casa, sino que se irá disolviendo poco a poco.

Pero ¿qué pasa con la madre? Pues que puede sentirse abrumada, agobiada, exigida, ahogada. Entender qué hay detrás de esta demanda ayuda para ponerle un motivo e incluso saber que habrá un final, pero no quita que para las madres, el confinamiento tampoco es una situación deseada y lidiar con estos requerimientos es un añadido que puede desbordar

Sin embargo, para plantear un destete debemos tener en cuenta estas circunstancias y saber que ahora mismo puede dar más trabajo aún que responder a la demanda de teta pero que cuando el niño se sienta de nuevo seguro, cuando vuelva a dominar la situación, entonces podremos aprovechar su descenso de la demanda para iniciar un destete más fácilmente.

acompanyament en lactància

Emprenem el camí a la maternitat amb il·lusió, però no sempre tot és com pensàvem.

De vegades, la maternitat ens atropella, literalment. Ens descobrim en una realitat desconeguda, on no acabem de trobar el  nostre lloc. Sentiments nous i contradictoris ens fan trontollar anant de la emoció a la culpa; de la por a la alegria; de la frustració a l’enamorament.

Una part de la maternitat és la lactància. Potser no l’hem començat amb bon peu, potser no acaba d’anar bé, potser no ens resulta tant plaent com ens diuen que ha de ser.

La cultura de la lactància es va perdre fa unes generacions. Actualment està tornant a ser difosa, però encara falta molt camí per recórrer.  

Mites, cultura de biberó,  desinformació (o mala informació) i, sobretot,  falta de recolzament són les principals causes de fracàs i d’abandonament de la lactància.

Quan no tot va sobre rodes, cal l’ajuda o el suport d’una persona especialitzada en alletament matern.

Sovint són dificultats que es poden resoldre fàcilment però que poden empitjorar i enterbolir la lactància si no es solucionen a temps.  


Altres vegades no és així, i arribem a la maternitat tal com l’havíem imaginat, gaudint-la i assaborint-la, amb la plenitud i el benestar d’estar on i com hem d’estar. Però anem descobrint noves etapes on potser ens calen recursos diferents i respostes específiques.

En qualsevol de les dues situacions, comptar amb un acompanyament on trobar resposta als dubtes i entrebancs que es presenten, pot marcar la diferència entre una lactància exitosa o un deslletament precoç.

Un assessorament individual i personalitzat és bàsic ja que cada família és única. Fins i tot en la mateixa família, cada maternitat té unes circumstàncies concretes i específiques, un recorregut només seu, diferent de les maternitats anteriors.